lunes, 11 de abril de 2011

Democracia digital y industria informativa multimedia

Seguimos en esta clase teórica con la democracia digital, concepto anteriormente tratado.

En primer momento se recordó lo positivo que sería que, a través de Internet y gracias a la digitalización, el ciudadano pudiera acceder a estas tres esferas de poder que ya comentamos en post pasados.


Obviamente, como en toda cuestión, habrá dos posturas más o menos enfrentadas. En este caso nos encontramos con ciberoptimistas y ciberpesimistas. Como es lógico pensar, los primeros se mostrarán completamente a favor de esta situación los segundos contrarios en su totalidad. No obstante, volvemos a decir que no se pude caer en determinismos, y que la virtud, como decía Sócrates, se encuentra en el término medio.

Albert Battle nos habla también de ciberdemocracia. Afirma que la democracia directa que pudiera desprenderse de la digital, no traería consigo más que la posibilidad por parte del ciudadano de poder mostrar su preferencia personal, lo que dificultaría pensar en un bien y colectivo más allá del propio beneficio.

Dejando a un lado el tema anterior, nos adentramos en el estudio de la industria informativa multimedia, que vendría a ser "un cambio sobre cambio" en palabras de Madariaga. Y como no podría ser de otra manera al tratarse de un cambio, surgen también nuevos modelos de negocio, entre los que Internet tendría todavía que definirse como modelo empresarial.


La anterior afirmación sobre Internet, y lo incierto de su lógica como modelo empresarial y por tanto, rentable, se encuentra en la situación actual que vivimos: unos usuarios que pretenden una casi completa gratuidad y una industria cuyos objetivos son obtener beneficios, y cuantos más mejor.






No hay comentarios:

Publicar un comentario