La siguiente entrada versará sobre “La sociedad de la información y la nueva economía”. Se hará un resumen del contenido de dicho artículo y una opinión personal.
Una vez definido el texto a tratar, pasamos al resumen del mismo.
En su artículo, Tremblay pretende dar respuesta a la siguiente cuestión: ¿Es la Sociedad de la Información (a partir de ahora denominada “SI” a lo largo del presente escrito) una evolución del capitalismo o supone una ruptura con este? Antes que nada, debemos apuntar que la Sociedad de la Información es una ideología fundada en el determinismo tecnológico.
La anterior cuestión, al pretender ser respondida, suscita otras tres que tienen que ver con ella: ¿Es la economía del saber propia de la SI, o las características de SI han sido asumidas por la nueva economía? ¿La SI y la nueva economía son una evolución del capitalismo o suponene una ruptura con este? ¿La situación actual de crisis en la que nos encontramos, era previsible en el sistema capitalista o suponen una ruptura con este?
En este abanico de posibilidades que nos encontramos para dar respuesta a la principial cuestión (si supone la Sociedad de la Información una ruptura con el capitalismo o no), nos encontramos con múltiples respuestas más o menos fundamentadas.
Por un lado nos encontramos con visiones de ruptura, esto es, la SI desplaza y supera al capitalismo imperante. Los que así piensan afirman que se debe medir a la sociedad en términos de producción y circulación de información. La información es el producto económico estrella de la nueva sociedad, y el motor de cambio de/en la misma.
Vemos, en esta posición, como está presente el determinismo tecnológico.
Por otro lado, Daniel Bell y Manuel Castells, entre otros, arrojan otro punto de vista diverso al anterior, que si bien pretende aportar una visión más amplia, de igual modo cae en dicho determinismo.
Los mencionados autores aseguran que hemos entrado en una era posindustrial. Esto es así porque ha habido cambios en las relaciones sociales, políticas y económicas como resultado de la revolución de las tecnologías de la información (la causa más importante), la crisis del capitalismo y del estatismo y el fervor de los movimientos sociales.
Castells realiza la siguiente afirmación: “lo que caracteriza al modo informacional de desarrollo es la acción del saber sobre el saber mismo como fuente principal de la productividad”. El saber sobre el saber se refiere a la recodificación digital del saber gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que hoy todos manejamos.
Según Castells las Tecnologías de la Información y la Comunicación son el factor principal en la productividad. Sin embargo, hoy en día esto no puede ser tomado como una afirmación:
1. Las TIC han tenido un impacto positivo en la productividad pero aún no es mensurable
2. No han tenido dicho impacto porque las empresas no se han reorganizado en torno a las TIC.
No obstante, y como Tremblay apunta, no se puede negar que las TIC producen cambios en el proceso de producción, lo que no está tan claro es si estos cambios provocan un cambio de modo de desarrollo.
Al Gore va más allá todavía y afirma que la nueva economía es resultado de la revolución tecnológica surgida con las TIC. Y en ese mismo informe también afirma, aunque sin dar pruebas ni datos reales, que el aumento de la productividad se debe a las TIC. (Obviamente, este informe fue antes de que la economía norteamericana se viera afectada por la actual crisis).
Bush, en cierta ocasión, se refirió a los ciudadanos como clientes. De esto podemos deducir que para él la SI es sinónimo que nueva economía: economía digital.
Frente a estas posturas anteriormente explicadas, Tremblay propone el término gatetismo (en lugar de SI) para referirse a los cambios motivados por las TIC y la nueva economía. El término está basado en el término “fordista”, de Ford, y en el propio régimen fordista (tanto en cuanto se refiere a un método de organizar la producción), es por ello que gatetismo viene de Gates, Bill Gates.
El gatetismo reconoce y asume la importancia de las TIC, pero no tanto como elemento para mejorar la productividad, sino como herramientas para organizar el trabajo y la producción.
Una vez hecho un breve resumen del texto, pasaremos a hacer un breve comentario personal sobre el mismo.
Pese a que el debate siga abierto, en mi opinión, y como ligeramente expliqué en la entrada anterior, la esencia del capitalismo sigue intacta en la actualidad, e incluso sale reforzada gracias a Internet y a la digitalización, ya que la información se convierte actualmente en sistema de control.
Es, por lo anteriormente expuesto, por lo que no se debe caer en un determinismo tecnológico. Ya que internet, y la digitalización en general, cambia por completo y transforma antiguas dinámicas y patrones de actuación, pero sin embargo la tecnología no todo lo puede. La esencia del capitalismo sigue viva actualmente, de hecho, con Internet como nuevo medio y modo de control, se ve reforzado.
Artículo completo aquí
